Después de la victoria de Rusia en la guerra ruso-sueca de 1808-1809, Suecia perdió Finlandia, que fue anexada al Imperio Ruso. Durante el reinado de Alejandro II, se otorgaron significativas libertades a los finlandeses, el idioma finlandés se convirtió en oficial y el emperador promovió el desarrollo de la cultura finlandesa.
Cuando en 1881 Alejandro II fue asesinado en un atentado, los finlandeses, sintiendo gratitud, decidieron erigir un monumento en su honor. Tras obtener el permiso, comenzaron a recaudar fondos, y pronto se reunió la suma necesaria. Se eligió el mejor proyecto que debía inmortalizar al emperador. El monumento se instaló en el centro de la Plaza del Senado en Helsinki. Los escultores representaron a Alejandro II en el momento de la proclamación de la autonomía de Finlandia, en la forma de un oficial de la guardia finlandesa. A los pies del monumento se encuentran figuras que simbolizan la 'Ley' (Lex), la 'Paz' (Pax), la 'Ilustración' (Lux) y el 'Trabajo' (Labor).
El monumento fue fundido en Francia, y su inauguración se programó para el día del cumpleaños de Alejandro II. Este evento se convirtió en una gran celebración, a la que asistieron alrededor de 40,000 personas en Helsinki. El programa incluyó un servicio religioso en la catedral de San Nicolás, discursos de bienvenida del emperador, intervenciones de representantes del parlamento y de la administración municipal, la interpretación del himno 'Dios salve al zar' y la colocación de ofrendas florales en el monumento. Hasta la noche, en el parque de la ciudad se celebró una fiesta popular, sonaba música. La ciudad estaba adornada con una brillante iluminación de lámparas eléctricas y de gas, así como velas en las ventanas. Este día se convirtió en una expresión de sincero respeto de los finlandeses hacia la memoria de su querido monarca.
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