El puente Trinitario, tan conocido como el Palacio, se distingue por su elegancia y grandeza. Su rica historia lo hace atractivo para los turistas. El camino desde un modesto puente de barcazas a principios del siglo XIX hasta una majestuosa estructura arquitectónica ha convertido al puente en un símbolo de San Petersburgo y su adorno.
Ubicación
El puente conecta las orillas del Neva, uniendo el distrito de Petrogado con el Central. Esto proporciona una comunicación directa entre las afueras y el centro histórico, y la ciudad ha obtenido una atracción única con hermosas soluciones de ingeniería.
Se encuentra entre el Campo de Marte y la Plaza Trinitaria, lo que lo hace conveniente para acceder a la Fortaleza de Pedro y Pablo, el Parque Alejandro y el Malecón Kronverksky, lugares turísticos populares en San Petersburgo.
La ubicación del puente ha influido en su apariencia. Además de la resistencia y fiabilidad, debía armonizar con la arquitectura palaciega circundante.
El puente fue concebido como un símbolo de amistad entre Francia y Rusia y se construyó al mismo tiempo que el puente sobre el Sena en París.
Historia de su aparición
En 1803, aquí se encontraba el puente de barcazas de la Resurrección, que tras 20 años se volvió inseguro y arruinó la apariencia arquitectónica de la ciudad. En 1824 comenzó su reconstrucción, y en 1827 se inauguró un nuevo puente de barcazas, el más largo entre los similares. Después de 70 años, surgió la cuestión de modernizarlo y reemplazarlo por uno permanente, lo que simplificaría su explotación y conectaría las afueras con el centro. Así comenzó la historia del puente Trinitario en su forma moderna.
Inicio de la construcción
La decisión de construir un nuevo cruce se retrasó debido a la falta de fondos y se tomó solo el 9 de octubre de 1891. Seis meses después, comenzó un concurso internacional para el mejor proyecto del puente. Muchas empresas nacionales se negaron a participar, pero ingenieros de Francia, Holanda y otros países presentaron solicitudes. Al final, se prefirió a la empresa francesa "Batinol", que propuso una solución económica. La construcción comenzó en agosto de 1897 y finalizó en 1903.
Inicialmente, el puente se planeó nombrar Suvorovsky, pero al final recibió su nombre del catedral Trinitaria, destruida en 1937. Después de la revolución de 1918, el puente pasó a llamarse "de la Igualdad" y cambió de nombre varias veces.
Construcción y arquitectura del Trinitario
Hoy, el puente consta de diez tramos, con una longitud total de 582 m y un ancho de 23,6 m. El tramo central mide 96 m. La estructura es un puente levadizo de un solo ala, cuya parte elevable se levanta hasta 72°. En la entrada, está decorado con obeliscos de granito con faroles.
Los arquitectos implementaron los últimos desarrollos de ingeniería, lo que permitió al puente resistir los años de bloqueo. La reducción de los tramos metálicos disminuyó el peso del puente, creando una estructura ligera.
Primera reconstrucción del puente Trinitario
Inicialmente, el puente tenía un tramo levadizo de dos alas, pero con el aumento de la navegación, se reemplazó por uno de un ala. En 1965 comenzó la modernización, manteniendo el tráfico sobre el puente. Los trabajos finalizaron en 1967, y el puente renovado se integró armónicamente en el conjunto arquitectónico.
Segunda reconstrucción
Para 1997, el estado del puente se había deteriorado. En 2001 comenzó la reparación, que incluía el desmantelamiento del pavimento y las vías del tranvía, así como la reparación de las estructuras y tramos. La reconstrucción finalizó en 2003, el puente recibió iluminación artística y elementos decorativos restaurados. La ceremonia de inauguración tuvo lugar el 29 de mayo de 2003, con motivo del 300 aniversario de San Petersburgo.
El puente Trinitario en la perspectiva de la historia
El proyecto del puente, adoptado a finales del siglo XIX, ha demostrado ser exitoso. En la década de 1930, el puente fue renombrado como "Kirovsky", y se desmontó la simbología imperial. Durante los años de bloqueo, el puente soportó bombardeos, aunque sufrió daños. El tráfico se restauró en 1944. El nombre histórico fue devuelto en 1991.
Mirador
El puente Trinitario es un lugar popular para sesiones fotográficas. Desde él se puede ver las principales atracciones de San Petersburgo y los malecones. Desde el tramo central se pueden observar varios puentes cercanos. Esto se debe a la ubicación única del puente en el centro del desarrollo histórico.
Visitar el puente es imprescindible para obtener una visión integral del conjunto arquitectónico. Desde él se pueden ver los malecones de Petrovskaya y del Palacio, los bastiones de Pedro y Pablo, y los palacios de Mármol y Novo-Mijailovsky. Las fotos más hermosas se pueden tomar estando en el centro del puente.
Un interés especial son las placas conmemorativas restauradas en honor a los participantes en el diseño y construcción del puente. La ceremonia de inauguración de los elementos restaurados tuvo lugar el 25 de julio de 1994.
Iluminación del puente
El puente Trinitario está decorado con faroles monumentales: 16 candelabros con tres luminarias y 24 faroles pequeños. La iluminación adicional funciona en varios modos, haciendo que la vista del Neva sea más espectacular. En ocasiones solemnes, la iluminación se cambia a una más brillante.
Leyenda de Chkalov
El puente es conocido por la leyenda del vuelo del piloto Valery Chkalov bajo uno de sus arcos. Sin embargo, no hay confirmaciones documentales. En realidad, tal truco fue realizado por el piloto Evgeny Borisenko en 1940 para las filmaciones de una película.
Barco con velas rojas
Desde 2005, en San Petersburgo se celebra la fiesta de graduación. El momento culminante es el paso del velero con velas rojas bajo el puente Trinitario. Para la celebración, se activa la iluminación adicional.
Otras curiosidades del Trinitario
El puente tiene hechos interesantes dedicados a él. En su honor se nombró un petrolero. La línea a través del puente coincide con el meridiano de Pulkovo. El puente se utiliza para eventos culturales y proyecciones de luz. Se asocian supersticiones, como lanzar empaques de anillos para la buena suerte. Es el segundo cruce más largo en San Petersburgo.
Visitar el puente es recomendado por guías y agencias de turismo. Es un excelente lugar para ver atracciones, tomar fotos y pasear. Hay muchos parques y cafeterías cercanas.
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