A mediados del siglo XIX, Japón cedió a Rusia la rica en recursos isla de Sajalín. Las autoridades en San Petersburgo decidieron convertir este territorio hostil en una gran prisión.
Antes de la incorporación oficial de Sajalín al Imperio Ruso, sus súbditos, principalmente misioneros y comerciantes, visitaban la isla, pero su estancia era breve.
En 1869, Sajalín fue oficialmente declarado lugar de trabajos forzados y exilio con condiciones extremadamente duras. En los primeros años, los prisioneros eran encadenados durante el trabajo, y por faltas graves podían ser condenados a muerte. A partir de 1884, también comenzaron a enviar mujeres a la prisión de Sajalín, entre ellas la famosa criminal Sonka la Mano de Oro.
Las autoridades decidieron llevar a cabo un experimento similar al británico en Australia. Tras cumplir su condena, los criminales pasaban a estar en cuarentena y se convertían en colonos. Se les proporcionaba un préstamo en forma de una vaca, un caballo, semillas y herramientas agrícolas. Sin embargo, para 1895, solo el 30% de los 2500 colonos libres llevaban una vida exitosa. La mayoría solo esperaba el fin de su condena para regresar al continente.
La guerra ruso-japonesa fue un punto de inflexión en la historia de Sajalín. Para entonces, la isla tenía una población de 46 mil personas. Una de las razones de la derrota de Rusia fue el débil desarrollo de la infraestructura en el Lejano Oriente, lo que dificultaba el rápido traslado de tropas. Como resultado, las autoridades cambiaron su enfoque hacia la colonización de la región.
El 10 de abril de 1906, se aprobó una ley que abolía la prisión de Sajalín, y gradualmente todos los arrestados se convertían en colonos libres. Sin embargo, debido a los trágicos eventos en la historia de Rusia, la población de la isla se redujo drásticamente a 6 mil personas. Incluso los intentos posteriores de poblar Sajalín con personas libres no tuvieron éxito. Esta rica y hermosa región, con un clima severo y suelos poco fértiles, mantuvo durante muchos años la reputación de ser un lugar inhóspito y desolado.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sea el primero.
Para dejar un comentario, inicie sesión con Google.