El académico Vasili Osipovich Kliuchevski, reconocido como uno de los principales historiadores del Imperio Ruso, era conocido no solo como un destacado profesor y científico. Se le distinguía por su brillante sentido del humor, su memoria fenomenal y su profundo conocimiento de la historia. Por ejemplo, cuando Fiódor Shaliapin se preparaba para el papel de zar en la obra 'Boris Godunov', se dirigió a Kliuchevski en busca de asesoramiento para entender mejor la época y sus personajes. Según los recuerdos de Shaliapin, el académico no solo reproducía los diálogos entre Shuyski y Godunov, sino que también transmitía el dialecto característico de la época. 'Hablaba de tal manera que parecía ver a aquellos a quienes representaba. Al escucharlo, pensaba: 'Qué pena que Vasili Osipovich no cante y no pueda interpretar conmigo al príncipe Vasili', recordaba Shaliapin.
Kliuchevski creía que los temas complejos debían explicarse de manera simple y accesible. Quizás por eso era tan ingenioso. Por ejemplo, a pesar de su riqueza, continuaba usando un viejo abrigo desgastado, lo que provocaba que sus amigos a menudo bromeasen con él: '¿Por qué no te compras un abrigo nuevo, Vasili Osipovich? Mira, está todo desgastado'. A lo que Kliuchevski respondía: 'Por la cara, y el abrigo'. En otra ocasión, le reprocharon por un uniforme manchado que no le gustaba usar. 'Y bajo el sol no está libre de manchas', replicó él.
Los estudiantes lo adoraban por sus maravillosas conferencias. Si se cancelaba una conferencia, se convertía en una verdadera catástrofe para ellos. Una vez, al subir al segundo piso de la Universidad de Moscú, Kliuchevski resbaló y sus hojas con el texto volaron. Los estudiantes intentaron recogerlas, pero confundieron el orden. Kliuchevski los tranquilizó: 'No importa, lo contaré de memoria'. Y de hecho, llevó a cabo la conferencia de manera interesante y sin titubeos. No es de extrañar que, tras su muerte, los estudiantes llevaran su ataúd a cuestas hasta el cementerio Donskoy.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sea el primero.
Para dejar un comentario, inicie sesión con Google.