En Rusia existían numerosas empresas de confitería, pero una de las más conocidas fue la firma 'Hermanos Krahmalnikov'. Fundada en 1820 en Odesa, alcanzó su apogeo a finales del siglo XIX. Los hermanos Lev y Yakov Krahmalnikov, heredando la producción de su padre, decidieron expandirla, haciendo hincapié en la singularidad de los productos. Para la fabricación de caramelos, chocolate y caramelos duros, utilizaron jugos de frutas naturales, como manzana, cereza, durazno, uva y naranja. Para atraer la atención hacia sus productos, los Krahmalnikov instalaron en lugares concurridos máquinas expendedoras de caramelos. Estos dispositivos innovadores despertaron un gran interés entre los odesitas: echas una moneda, presionas un botón y recibes un caramelo de una caja metálica.
Más tarde, los hermanos comenzaron a producir drageas, rahat-lukum, galletas, halva, mermelada y almohaditas azucaradas. La fama de la empresa se extendió mucho más allá de Odesa, y a principios del siglo XX se convirtió en una de las más populares en el sur de Rusia. En exposiciones internacionales, 'Hermanos Krahmalnikov' recibió cinco veces medallas de oro y plata. Los productos también llamaron la atención gracias al diseño original de las etiquetas y envoltorios, que presentaban escenas inusuales, incluyendo una serie de 'mujeres de diferentes países del mundo'.
Para 1910, los ingresos de la fábrica alcanzaron 1,5 millones de rublos al año, lo que en esos tiempos era una suma enorme. Los hermanos planeaban abrir tiendas en Europa Occidental, pero sus planes fueron interrumpidos por la Primera Guerra Mundial. La situación empeoró, y tras la llegada de los bolcheviques, la empresa fue nacionalizada. No deseando quedarse en Odesa, los empresarios emigraron a Estados Unidos. En la época soviética, la antigua empresa de los comerciantes fue renombrada como 'Fábrica de Confitería Rosa Luxemburgo'.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sea el primero.
Para dejar un comentario, inicie sesión con Google.