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Ширяев Александр Викторович

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El 16 de mayo de 1896, los habitantes de San Petersburgo asistieron por primera vez a una proyección de cine, donde se mostró la famosa película "La llegada del tren a la estación de La Ciotat". Solo diez años después, aparecieron en las pantallas los primeros dibujos animados rusos. Eran bastante simples, pero rápidamente ganaron popularidad entre miles de niños rusos.

El primero en presentar la animación a los espectadores fue el coreógrafo del Teatro Mariinski, Alexander Shiryaev. Creó un cortometraje de marionetas en el que los personajes saltaban, se movían y bailaban frente a decorados de juguete. Las partes de ballet estaban representadas con asombrosa precisión. Shiryaev trabajó en este proyecto durante tres meses, moviendo constantemente las figuras cuadro por cuadro, e incluso desgastó el parquet con sus pies. Así comenzó la historia de la animación nacional, que fue seguida por otros trabajos.

Más tarde, otro entusiasta, Vladislav Starevich, continuó el trabajo de Shiryaev. Se acercó a la tarea de manera creativa y con humor. En 1912, Starevich creó una parodia de las populares novelas de caballería titulada "La hermosa Lucanida, o La guerra de los escarabajos con los ciervos". Los protagonistas eran escarabajos reales. La trama giraba en torno a la tragedia del amor no correspondido de la reina de los escarabajos ciervos, Lucanida, y el conde Geros de un clan rival. Los insectos luchaban entre sí, organizaban duelos, y al final llegaba un desenlace sentimental. La creación de la película requería enormes esfuerzos: el campo de batalla para los escarabajos se moldeaba con plastilina, y sus patas se movían con finos hilos. Poner un hilo en la pata de un escarabajo era casi como ponerle un clavo a una pulga.

La película despertó un gran interés incluso en el extranjero. El periódico inglés Evening News se sorprendía: "¿Cómo se ha hecho todo esto? Nadie que haya visto la película pudo explicarlo. Si los escarabajos están adiestrados, el adiestrador debe ser una persona de fantasía mágica y paciencia". No menos popular se volvió el cortometraje "La libélula y la hormiga", basado en la fábula del mismo nombre. Así comenzó la era de la animación nacional en Rusia.

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