El monumento a Catalina II se encuentra en el parque de Catalina en la plaza Ostrovsky en San Petersburgo. Cerca pasa la famosa avenida Nevski, y no muy lejos se encuentran el Palacio Anichkov, regalado por la emperatriz a su favorito G. A. Potemkin, y el Teatro Alexandrinsky. El monumento, fundido en bronce, junto con su base de granito, alcanza una altura de más de 10 metros.
Historia de la creación del monumento
Catalina la Grande fue una de las emperatrices rusas más influyentes. Su memoria ha sido inmortalizada en numerosas fuentes históricas y monumentos en todo el país. Se convirtió en símbolo del absolutismo ilustrado, bajo su mando se expandieron las fronteras del estado, y Rusia entró en el siglo XIX como una de las potencias más poderosas. En 1861, en honor al centenario de su ascenso al trono, se decidió erigir un monumento en la capital. Aunque la propia Catalina prohibió la instalación de monumentos en vida, Alejandro II tomó esta decisión. El concurso fue ganado por el proyecto de Mikhail Mikeshin, conocido por sus obras como el 'Milenario de Rusia' en Veliky Novgorod. A pesar de no tener formación escultórica y su juventud, su proyecto fue aceptado.
Inicialmente, se planeaba instalar el monumento en Tsarskoye Selo, pero en 1865 se decidió ubicarlo junto al Teatro Alexandrinsky. La colocación de la primera piedra tuvo lugar en 1869 en presencia de Alejandro II y su familia, y el monumento fue inaugurado en 1873.
Datos técnicos
Antes de la fundición de la escultura, se creó un modelo a escala 1/16. El monumento pesa 50,8 toneladas, y el pedestal está hecho de granito de Carelia. La altura de la figura de Catalina II es de 4,35 metros, y la altura total supera los 10 metros. Todos los elementos fueron fundidos en la fábrica 'Nikols y Plinke' en San Petersburgo. La construcción se retrasó varias veces debido a la falta de materiales y condiciones climáticas. Los gastos totales para la creación del monumento superaron los 450 mil rublos.
Composición
En la cima del monumento se representa a Catalina II con un cetro y una corona de laurel. La rodea una capa de armiño, y a sus pies yace la corona del Imperio Ruso. Alrededor del pedestal se encuentran nueve figuras estatales de su época, entre ellas P. A. Rumyantsev-Zadunaisky, G. A. Potemkin, A. V. Suvorov y otros. Las esculturas fueron realizadas por Alexander Opekushin. Se planeaba complementar la composición con bustos de otros personajes, pero debido a la guerra ruso-turca, esta idea fue pospuesta.
Leyendas urbanas
Según las leyendas, hay un tesoro escondido bajo el monumento. En la colocación del pedestal, una de las damas arrojó un anillo al foso, y otras siguieron su ejemplo. Después de 1917, se planeó derribar el monumento para instalar la figura de Lenin, pero esto no ocurrió. El monumento ha sido objeto de vandalismo, por ejemplo, la espada de Suvorov ha desaparecido en varias ocasiones. En la década de 1990, se robaron la cadena y la orden de la emperatriz. Debido a estos incidentes, el monumento es llamado el más 'desafortunado' de la ciudad.
El monumento a Catalina II es un objeto de patrimonio cultural de Rusia. El parque de Catalina, un lugar popular en el centro de San Petersburgo, donde se llevan a cabo eventos y festivales urbanos. El monumento sirve como un punto de referencia y lugar de encuentro. Desde la época soviética, aquí se reúnen ajedrecistas y artistas. Este lugar recuerda una época significativa en la historia de Rusia, cuando Catalina II, a pesar de su origen no ruso, se convirtió en símbolo de la monarquía rusa.
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