Gogol pasó casi 12 años en el extranjero, comenzando su largo viaje en 1836 con una visita a Alemania y Suiza. Aquí comenzó a trabajar activamente en la novela "Taras Bulba" y en la obra "Almas muertas", cuya idea le sugirió Pushkin. Además, Gogol trató su salud en las fuentes termales.
Para su tratamiento, visitó Baden-Baden, Karlovy Vary, Mariánské Lázně e incluso las aguas minerales en Ostende, Bélgica. En Karlovy Vary, en memoria del escritor, se conserva una placa conmemorativa en el edificio del hotel Kolonada, donde se alojó. También hay un sendero con el nombre de Gogol que comienza justo desde el hotel. Paseando por él, se puede disfrutar de la naturaleza y del aire puro de la montaña.
Gogol visitó Chequia en varias ocasiones, especialmente Karlovy Vary, donde le atraían la tranquilidad y el sosiego. En el balneario se trató con el conocido balneólogo Leopoldo Fleklés, quien también trató a Karl Marx. Su larga estancia en el balneario le daba a Gogol tiempo para la creatividad.
Durante su estancia en Karlovy Vary, Gogol escribió seis largas cartas en las que describía su salud. Sufría de depresiones, dolores en el hígado y trastornos circulatorios, lo que no le permitía ser optimista respecto a su tratamiento.
En una de las cartas a su madre, escribió: "Si las aguas me ayudarán o no, todo está en manos de Dios. Solo les queda a ustedes rezar. Pero cada vez que regreso a Rusia, mis dolencias, desafortunadamente, solo empeoran".
Aquí se escribió la mayor parte de "Taras Bulba". Gogol también tenía tiempo para sus pasatiempos: le gustaba tejer, bordar y coser. Además, cocinaba muy bien y deleitaba a sus amigos doctores con varenikes y pelmeni. Sin embargo, su invención culinaria más famosa fue la leche de cabra cocida con ron, que llamó "Gogol-mogol".
Además de los hechos, también han perdurado leyendas, como la de cómo Gogol se protegía del sueño letárgico con el agua de Karlovy.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sea el primero.
Para dejar un comentario, inicie sesión con Google.