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Ignatiev Nikolai Pavlovich

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En la época soviética, tras el conflicto en la isla Damansky, parte de los territorios del Lejano Oriente fue cedida a China. Este paso sigue causando descontento entre muchos rusos, ya que estas tierras fueron anexadas con gran esfuerzo y durante décadas fueron desarrolladas por los rusos. Uno de los personajes clave en la exploración de estos lejanos territorios forestales fue el embajador ruso Nikolai Pavlovich Ignatiev.

Ignatiev se dio a conocer por primera vez en 1858, cuando llegó con una misión diplomática a Bujará y, tras negociaciones con el kan local, logró la liberación de prisioneros rusos. Al mismo tiempo, firmó un tratado comercial con los bujaros. Después de este éxito, Ignatiev fue nombrado embajador en China para la ratificación del Tratado de Aigún.

La situación era complicada: se estaba librando la Guerra del Opio, Inglaterra y Francia presionaban a China y no querían el fortalecimiento de Rusia en el Lejano Oriente. Los chinos afirmaban que las tierras ussurianas solo habían sido cedidas temporalmente a Rusia. Nikolai Pavlovich tuvo que maniobrar entre los países: en algunos lugares apoyar a China, en otros calmar a los ingleses, asegurándoles que Rusia se mantendría dentro de las fronteras anteriores.

En otoño de 1860, se logró poner fin a las disputas. En ese momento, las tropas europeas habían capturado Pekín, y China estaba al borde de la derrota. La delegación china pidió a Ignatiev que actuara como mediador en las negociaciones, y logró un éxito impresionante. El embajador ruso convenció a los ingleses de no dejar una guarnición en la capital y abandonar Pekín para detener el derramamiento de sangre. Gracias a esta ayuda, el liderazgo chino aceptó las condiciones para la ratificación del Tratado de Aigún, y las tierras desde el río Ussuri hasta Corea pasaron a formar parte de Rusia.

Después de esto, Nikolai Pavlovich fue enviado como embajador al Imperio Otomano, donde los turcos tenían relaciones complicadas con los cristianos locales. ¡Y nuevamente, éxito! Además, Ignatiev logró inclinar a su favor al embajador inglés, sobre lo cual el Ministerio de Relaciones Exteriores británico escribió más tarde con pesar: "La tarea principal por la que fue enviado a Constantinopla era mantener a los rusos alejados de Turquía, y no crear condiciones ideales para los cristianos turcos. Resulta ser más ruso que Ignatiev."

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