Las figuras de Cirilo y Metodio están instaladas sobre un pedestal redondo de granito, adornado en la parte inferior con losas que tienen letras antiguas del alfabeto eslavo. En el centro de la composición se encuentra una cruz con el crucifijo. Los hermanos sostienen en sus manos la biblia y rollos. En el pedestal está grabada la inscripción: «Santos igual a los apóstoles Cirilo y Metodio, maestros eslavos».
Cirilo y Metodio fueron los primeros maestros de la escritura eslava. Metodio recibió educación jurídica en Constantinopla. Su hermano menor se destacaba por su talento especial y conocía no solo los idiomas eslavos, griego y latino, sino también hebreo antiguo, armenio antiguo y siríaco. Enseñaban a sus alumnos el alfabeto eslavo y en su tiempo libre traducían libros griegos al idioma eslavo.
La actividad de los hermanos provocó el descontento del clero católico. Los feudos y clérigos alemanes intentaron obstaculizar la educación de los eslavos, buscando desacreditar su cultura y escritura. Al final, Cirilo y Metodio se vieron obligados a ir a Roma para obtener el apoyo del Papa.
La creación del alfabeto eslavo y el desarrollo de la escritura tuvieron una enorme importancia. La escritura eslava, que se difundió hace más de 1100 años, se convirtió en la base de un rico patrimonio cultural de los pueblos ruso, ucraniano, bielorruso, serbio, búlgaro y otros, que ha entrado en la literatura y cultura mundial.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sea el primero.
Para dejar un comentario, inicie sesión con Google.