El antiguo monasterio de Nikolo-Berlyukovsky, fundado en 1719, se encuentra a varias decenas de kilómetros de Moscú. Sin embargo, la historia de la vida monástica en este lugar comenzó aún en el periodo de la agitación rusa. Tras la llegada de los Romanov al poder, la comunidad recibió apoyo de la dinastía real. Con el tiempo, el monasterio fue cambiando, experimentando tanto momentos positivos como negativos, y en el siglo XIX adquirió los edificios que se han conservado hasta nuestros días. Durante el periodo soviético, muchas estructuras fueron destruidas y aún no han sido restauradas.
En los años 2000, se decidió perpetuar la contribución de los Romanov a la historia del monasterio, creando una única Avenida Romanov con aproximadamente veinte monumentos a representantes de esta dinastía. La avenida comienza con monumentos a los primeros Romanov, incluyendo a Mijaíl Romanov, su hijo y nietos (es notable que falta el monumento a Pedro el Grande, solo están representados sus hermanos), y termina condicionalmente con monumentos a los mártires reales: Nicolás II y su familia, así como a Isabel Feodorovna y su esposo, el Gran Duque Sergio Alexandrovich, asesinado el 17 de febrero de 1905. Actualmente se están recaudando fondos para la creación de monumentos a las hijas del último emperador ruso. Así, las tradiciones y la historia del monasterio de Nikolo-Berlyukovsky continúan vivas hoy en día.
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