Hoy en día, queda muy poco del Jardín Golovinsky de la época de Pedro el Grande. Entre las estructuras que se han conservado de esa época destaca el magnífico puente-represa Venus, construido en la década de 1720 por el arquitecto holandés Nicolás Biydlo en honor a la coronación de la emperatriz Catalina I. En la década de 1730, según algunas fuentes, el puente-represa fue reconstruido por el italiano conde Rastrelli. Hasta la revolución, estaba adornado con una estatua de la diosa Venus, que, lamentablemente, no ha llegado hasta nuestros días. Aunque el propio puente-represa ha sufrido graves daños, aún se ha conservado.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sea el primero.
Para dejar un comentario, inicie sesión con Google.