En la antigua Suzdal, entre conocidos monasterios, se encuentra una antigua casa de comerciantes que perteneció a la familia de curtidores Likhonin, conocidos incluso en Moscú. Hoy en día, aquí funciona un inusual hotel de tipo museo, donde se combina el encanto del estilo ruso con la comodidad moderna.
En el segundo piso se encuentran las habitaciones. Las comodidades modernas coexisten armoniosamente con elementos del pasado: un horno ruso, camas de madera, cobertores coloridos, cortinas de encaje en las ventanas y geranios en flor.
El hotel es pequeño, con solo 2 habitaciones individuales y 3 dobles. La sala común de descanso atrae especial atención con sus tonos suaves, un enorme aparador de comerciante y una gran mesa. El interior se complementa con sofás modernos y lámparas de queroseno. Se sirve un desayuno con productos de la granja, que está incluido en el precio de la estancia.
El conjunto de la finca del comerciante Likhonin está protegido por el museo-reserva de Vladimir-Suzdal y es un monumento de urbanismo y arquitectura de importancia regional. Pronto se planea abrir una exposición museística aquí, por lo que no vale la pena posponer el viaje.
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