En la abandonada aldea de Kovyrëvo, rodeada de bosques y campos, se erige solitaria una antigua iglesia, consagrada en honor a la Natividad de la Santísima Virgen. Este edificio de ladrillo rojo fue construido en la segunda mitad del siglo XVIII, y en los documentos eclesiásticos de la diócesis se menciona al príncipe Volkonsky como su creador.
La arquitectura del complejo está realizada en estilo barroco. La parte central del templo es un cuadrado de dos pisos con una masiva cúpula esférica de cuatro aguas, coronada por una linterna. En el lado oeste se encuentra un pequeño refectorio rectangular con un techo a dos aguas. El conjunto se completa con un campanario de cuatro niveles. La decoración exterior del edificio carece de adornos de mampostería: las paredes fueron enlucidas y pintadas, y las cúpulas están cubiertas con chapa de hierro.
Hoy en día, la iglesia de la Natividad de la Santísima Virgen está desierta, pero es sorprendente que fragmentos de frescos y pinturas se hayan conservado de manera visible. No se planean trabajos de restauración en el corto plazo.
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