En Niza hay alrededor de doscientos hoteles, pero uno de ellos es especialmente querido por los rusos. Es el pequeño hotel "Oasis", ubicado en la calle Gounod, 23, pintado de un agradable color amarillo. A finales del siglo XIX, aquí se encontraba el "Pensión Rusa", donde por un precio moderado se podía encontrar un alojamiento acogedor, buena comida y la compañía de compatriotas.
Antón Pávlovich Chéjov fue uno de los huéspedes de esta pensión durante varios años. Debido a la progresión de la tuberculosis, se vio obligado a pasar los meses fríos en lugares con un clima suave. La "Pensión Rusa" ofrecía un alojamiento cómodo y económico: se podía llegar al mar en 15 minutos, y el costo de la habitación era de alrededor de 10 francos. En el desayuno y la comida se servían platos familiares, como borscht y pasteles.
Según las cartas de Chéjov, le gustaba Niza: admiraba el clima suave, paseaba por el Paseo de los Ingleses, leía periódicos y disfrutaba del aire marino. El escritor se alegraba de poder caminar en octubre sin abrigo y con un sombrero de paja. Aunque en una de sus visitas trabajaba en la obra "Las tres hermanas", el proceso creativo en el balneario avanzaba lentamente, y Chéjov sentía aburrimiento por la ociosidad.
Hoy en día, en la fachada de la antigua "Pensión Rusa" se ha instalado una placa conmemorativa y un relieve en memoria de la estancia de Antón Pávlovich Chéjov aquí.
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