Alexander Tatarinov, una personalidad destacada: doctor en medicina, escritor, viajero, investigador de China y diplomático. En su honor se nombraron la planta aira Tatarinova y la mariposa biólogo Tatarinov, que él atrapó en Pekín.
Su vida podría ser la base para una emocionante y patriótica película de aventuras.
En 1840, tras graduarse de la academia médico-quirúrgica, Alexander Alekseevich se dirigió a Pekín como médico de la Misión Espiritual Rusa. Gracias a su excelente conocimiento del idioma chino, estudió la medicina local, reunió una colección única de objetos raros chinos y creó una serie de dibujos de plantas chinas.
No es sorprendente que pronto lo nombraran embajador en Chuguchak, un importante centro comercial entre Rusia y China. Fue allí donde el 7 de octubre de 1864 se firmó el protocolo sobre el establecimiento de la frontera entre los dos estados. Durante la conquista de Asia Central, Alexander Tatarinov participó en eventos dramáticos como parte de la embajada rusa. Sin embargo, el emir de Bujará capturó a toda la delegación. A pesar del hambre y la presión, los rusos no se rindieron. Aquí hay uno de los episodios de las negociaciones:
Los dignatarios del emir preguntaron qué cedería Rusia por ellos. Nos reímos en respuesta. "¿No cederán Tashkent por su liberación?", "¡Lo que ha sido conquistado por las armas rusas no se entrega!", "¿Qué darán por ustedes?", "¡Nada!"
Después de una gran derrota, el emir decidió liberar a los prisioneros. Más tarde, a Tatarinov se le encomendó acompañar al conde Putiatin, quien buscaba la cesión por parte de China de la costa norte del Amur. Alexander Alekseevich participó activamente en la redacción del tratado con el gobierno chino y editó el texto en chino. Gracias a esto, la costa del Amur sigue siendo rusa hasta el día de hoy.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sea el primero.
Para dejar un comentario, inicie sesión con Google.