Inventor ruso Iósif Lazárevich Polaikov
El comienzo del siglo XX en Rusia fue un tiempo de rápido progreso científico y técnico, sin embargo, los trastornos revolucionarios obligaron a muchos talentosos compatriotas a trabajar en el extranjero. Un ejemplo destacado es la vida de Iósif Lazárevich Polaikov, originario de una familia judía acomodada en la provincia de Poltava.
Nacido en 1873, recibió una excelente educación en la Escuela Técnica de Moscú (hoy en día es el MGTU nombrado en honor a N.E. Bauman). Ya durante sus años de estudiante, Polaikov comenzó a desarrollar tecnologías en el campo de la grabación de sonido, fotografía y filmación. En 1901, patentó en EE. UU. el primer fotófono ruso, destinado a grabar sonido en película, lo que en esos tiempos era un verdadero milagro técnico.
Después de esto, creó un mecanismo para el obturador fotográfico y otros inventos que fueron reconocidos en Rusia y Europa. Polaikov también trabajó en la instalación de comunicación telefónica entre estaciones de tren y desarrolló un dispositivo para la transmisión de comunicación a través de cables telegráficos. Como resultado, fundó en Moscú la primera empresa de fabricación de teléfonos.
La revolución de 1917 cambió la vida de Polaikov, pero no le impidió recibir un encargo del nuevo gobierno para crear una comunicación telefónica automatizada en la capital. En 1924, obtuvo un puesto en la representación comercial soviética en Londres, lo que le permitió mudarse a Gran Bretaña, donde se dedicó al desarrollo y producción de audífonos.
En los años siguientes, Polaikov obtuvo numerosas patentes e incluso trabajó en la producción de dispositivos explosivos para el ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial. Sus últimos desarrollos se referían a los pagers hospitalarios, que aparecieron en Occidente justo después de la guerra. Iósif Lazárevich vivió 86 años y falleció el 23 de noviembre de 1959.
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