En el pueblo de Golubeya, cerca de la iglesia de la Santísima Trinidad, se encuentra una fuente sagrada. En el lugar donde se unen dos arroyos se ha construido una piscina, dedicada a los santos apóstoles Pedro y Pablo. Cada arroyo comienza con seis chorros, lo que en total da 12, simbolizando a los 12 apóstoles. El 12 de julio, en el día de la memoria de los apóstoles, numerosos peregrinos de los alrededores y de otros lugares llegan al pueblo de Golubeya.
Después del servicio en la iglesia, los fieles, encabezados por los clérigos, con estandartes y cantos, se dirigen en procesión al manantial sagrado. Allí, después de la oración, se bendicen las aguas curativas del manantial.
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