En nuestra época, la decoración de fachadas se ha vuelto menos expresiva, los marcos se han simplificado y muchos detalles han desaparecido.
Una casa de madera de un solo piso sobre una base de piedra, cuya fachada con tres ventanas da a la calle. Este es un ejemplo de un edificio modesto de la segunda mitad del siglo XIX con un plan tradicional de tres partes.
Las esquinas de la casa están adornadas con pilastras con paneles y capiteles estilizados. En el frontón hay una ventana rectangular con un marco redondo. El acabado de las pilastras y las partes de los alféizares de la pared recuerda a la casa n.º 15 en la calle Octubre. La hábil talla en los dinteles de los marcos muestra la maestría de los artesanos de Vologda, que sabían dar a una casa arquitectónica simple un aspecto atractivo y festivo.
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