Visitar este museo inusual será fascinante no solo para los niños, sino también para los adultos. Aquí se puede emprender un viaje a la infancia de diferentes épocas, desde la antigüedad hasta finales del siglo XX. Llaman la atención los antiguos juguetes de arcilla, madera y retazos, así como muñecas, libros y adornos navideños. Los visitantes recuerdan con especial cariño los objetos de la época soviética, que alguna vez estuvieron en cada hogar.
El museo posee una colección de dibujos de la famosa artista Elizaveta Böm, quien de niña solía visitar la mansión Bratkovo, cerca de Cherepovets. En el museo se ha creado la exposición "Todo un poco, o los acertijos del altillo del museo", que refleja su obra. Aquí se presentan los temas favoritos de la artista, relacionados con el mundo infantil y la vida rural, que le eran cercanos y queridos.
El museo infantil es uno de los más visitados en Cherepovets. Cada día, decenas de pequeños visitantes vienen aquí para participar en el programa "Museo para niños". Las lecciones del museo se diferencian de las excursiones habituales, ya que tienen un enfoque informativo y práctico. Los niños participan activamente en el proceso educativo: resuelven acertijos, leen poemas, modelan con arcilla y masa salada, aprenden a pintar y ven espectáculos de marionetas.
Durante más de 15 años, el museo ha trabajado con niños con discapacidades. Aquí saben cómo hacer que la visita sea cómoda e interesante para los huéspedes con problemas de audición, visión y características mentales.
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